Por Dizán Ernesto Alvarado.
Charla pendiente y obligada para la web, pero es que, no era tarea fácil. En lo personal no estaba seguro si era café de por medio o quizás una copa de vino; si en su casa, en la mía o sede neutral. En este mundo del ajedrez nos topamos a cada rato y hasta el día de hoy seguro que ambos sentimos que, ni amigos ni enemigos.
Pensé mucho las preguntas y las preparé como una defensa francesa. Más sabiendo que la apertura la juega brillante, el medio juego se crece, se inspira y en el final juega como maestro. Y es que, él no se conforma con el punto.
Como todos saben yo no soy periodista, hago esto por cariño y agradecimiento por las personas que nos visitan; aclaro que tal vez por ello, algunas preguntas no estén bien planteadas, pero, hay mucho respeto de mi parte por la persona y por el titulo que representa; con ustedes: un ajedrecista que vive el ajedrez con intensidad: Alexis Murillo Tsijli.
P/ Maestro Murillo un cordial saludo de parte del equipo de
PasionAjedrez.com hemos querido invitarlo a nuestra gustada sección: El
Confesionario, para que conversemos de ajedrez y algo más, principalmente
considerando que es un placer charlar con una persona tan erudita en muchos
campos, bienvenido Maestro……
R/ Muchas gracias, un placer estar con usted y
un saludo a los lectores de pasionajedrez.
P/ Háblanos de tus raíces griegas y cuéntanos de esa cultura que he
apreciado veneras mucho:
R/ No es ningún secreto que mi
padre es costarricense y mi madre es griega, por supuesto estoy orgulloso de
ser tico y heleno. En particular, sobre
mis raíces griegas, me siento identificado con una historia de varios milenios
y un heroísmo que persiste hasta el día de hoy.
Grecia no es solo el nacimiento de la filosofía o la cuna de la
democracia, es un pueblo profundamente religioso que además ama la vida y la
disfruta. Ha superado a través de la
historia tremendas tragedias, como la quema de Atenas por los persas, o el yugo
otomano de varios siglos, sin olvidar la terrible ocupación nazi. Por eso, estoy seguro que los problemas que
enfrenta hoy Grecia serán superados con el mismo espíritu que la ha
caracterizado desde hace al menos tres mil quinientos años. Por supuesto no puedo dejar de mencionar que
mi madre es de Creta, precisamente la cuna de la civilización minoica, la
primera civilización europea. Según la
mitología antigua, Zeus fue criado en Creta, y posteriormente Zeus con forma de
toro llevó a Europa a esta isla.
Ahora
hay quienes sostienen que esta civilización, que también se extendía a la isla
de Tera (Santorini), era la misteriosa Atlántida. Así como amo los cafetales de Costa Rica, no
puedo amar menos a los viñedos y olivares cretenses. Así como venero a Juan
Santamaría, no puedo venerar menos al “soldado desconocido”, cuya
tumba-monumento se encuentra en Atenas.
Y así como respeto al Papa en Roma, no puedo menos que admirar al
Patriarca de Constantinopla, cuyo martirio en la tierra perdura desde la caída de
la ciudad a manos otomanas y hoy sigue siendo faro de la Ortodoxia desde Fanar.
P/ Muy temprano llegó el ajedrez a tu vida, ¿quién te presentó el mundo
escaqueado y cómo fue ese primer contacto?
R/ Sé que fue mi padre quien me
enseñó a mover las piezas.
Posteriormente fue mi madre quien me brindó todo el apoyo para crecer en
este mundo del ajedrez. Ingresé al
ajedrez federado en 1983 junto con mi hermano Manuel, gracias a que nuestro
amigo Rafael Rivas nos impulsó a dar ese paso.
Recuerdo que el 5 de agosto de ese año participamos en una simultánea
que ofreció el Maestro Juan León Jiménez, en la fábrica de Coca Cola, entonces
conocida como Embotelladora Tica.
Después, en octubre, participamos en nuestro primer torneo, el
Campeonato Nacional Juvenil que ganó el Maestro Eugenio Chinchilla. En realidad, entré tarde al ajedrez federado,
tenía ya cumplidos los doce años. Pero
antes de eso, cuando estaba más interesado en la mitología griega que en el
ajedrez, y sólo Mazinger Z me separaba de La Ilíada, tuve un período de
fascinación lenta con influencias extraordinarias. Por ejemplo, un vecino del barrio era don
Jairo Escobar, quien estuvo muy involucrado con la revista de ajedrez que se
publicó en Costa Rica desde 1970 hasta 1974.
Además, recuerdo que yo me quedaba viendo las partidas que jugaban mis
hermanos mayores, Giorgio y Manuel. Y
recuerdo bien haberlos visto jugar alguna vez contra Constantino Láscaris, el
filósofo español de raíces griegas que fue declarado Benemérito de la Patria
por la Asamblea Legislativa hace ya varios años.
P/ Te atrapó el ajedrez y ha sido un denominador en tu vida….años
después consideras en caso de poderse, de volver a vivir de nuevo una vida nueva, lo invitarías….harías lo mismo
que has hecho?
R/ Amo el ajedrez y me siento muy
satisfecho con lo que he logrado. Por
otro lado, tengo muchas metas por delante, así que la ilusión persiste. Sobre el pasado, dejo a Édith Piaf que
conteste por mí:
Non... rien de rien
Non, je ne regrette rien
Ni le bien... qu'on m'a fait
Ni le mal, tout ça m'est bien
égal...
P/ ¿De qué te podrías arrepentir de lo hecho y vivido en el ajedrez? Hablemos
de tu mejor y peor experiencia en las 64 casillas.
R/ Como ya dije, no me arrepiento
de nada. Lo que sucede en la vida es
para aprender, para crecer. Aparte, sí
puedo contestar sobre momentos que fueron muy buenos y otros no tan buenos,
pero todos me hicieron crecer. Entre los
mejores momentos, puedo mencionar mi primera victoria contra el Maestro William
Charpentier, la emoción de mi primera participación en un Campeonato Nacional y
por supuesto mis victorias contra el GM Walter Arencibia y el GM Gilberto
Hernandez que me permitieron obtener el título de Maestro Internacional,
mostrando un ajedrez al menos a la altura de ese título. También hay otros momentos, que aprecio tanto
como los que ya mencioné, como cuando los ajedrecistas que yo he entrenado me
han agradecido por las medallas o por las enseñanzas en los
entrenamientos. Y sin duda, algo que me
llena todavía de satisfacción es el logro que tuve junto con mi hermano: ver publicados los libros “El Ajedrez en
Costa Rica” y “Antología del AjedrezCostarricense” bajo el sello de la
Editorial de la Universidad de Costa Rica, y sentir la buena acogida que
tuvieron entre tantos ajedrecistas tanto aquí como en otros países. Creo que podría seguir hablando de tantas
cosas que me llenan de emoción y satisfacción, que podríamos seguir por horas.
Mi peor experiencia en el ajedrez
fue en el Campeonato Nacional de 1989.
En esa época yo estaba entrenando con mucha intensidad y estaba seguro
de superar los buenos resultados de 1987 y 1988, en los que había quedado
cuarto-quinto empatado en puntos con el Maestro Francis Maynard. Sin embargo, solamente le gané al Maestro
Carlos Araya Umaña, quien quedó último en el grupo A, y al Maestro William
Charpentier Morales, precisamente la primera vez que lo logré. El único consuelo que tuve fue que
Charpentier quedó Campeón Nacional ese año y que solo Maynard y yo logramos
ganarle nuestras partidas. Quedé entre los últimos lugares (no de último, nunca
he quedado de último en un torneo) y cuando al fin terminó el torneo yo estaba
en un estado de ánimo terrible. Debo
admitir que ese torneo me puso los pies sobre la tierra y que asimilar la
lección me permitió obtener muchos éxitos posteriores. Eso me fortaleció mucho en mi fuero interno.
P/ ¿Fue el episodio aquél de anular el match de la final nacional
contra Sergio Minero un acto de nacionalismo o de oportunismo, al ser tú parte
de la directiva de la federación y finalista a la vez?
R/ Ni nacionalismo ni
oportunismo. Me parece que este tema está bastante claro en la comunidad
ajedrecista nacional. Son muy pocos los
que, como usted, quieren seguir con
cuestionamientos maniqueos de un asunto ya tan viejo y aclarado. Puede, por ejemplo, documentarse con el libro
“El Ajedrez en Costa Rica”. Las heridas
que abrió este tema ya están cerradas, y yo también tuve heridas.
Le contestaré porque sé que las
cicatrices ya sanaron.
Cierto que en
aquellos años las rivalidades entre el Maestro Sergio Minero, el Maestro Bernal
Gonzalez y yo eran fuertes y provocaban muchas chispas. Sin embargo, hoy tengo excelente relación
tanto con Minero como con González. Por
ellos tengo un gran respeto como personas y como ajedrecistas. Le puedo
asegurar que de la mayoría de los episodios de desacuerdos que protagonizamos
hoy nos reímos con indulgencia y nuestra atención se concentra en nuestras
próximas metas. Incluso, cuando hay
oportunidad, nos brindamos consejo mutuamente. Por
ejemplo, Minero durante la Olimpíada nos recomendó ciertos libros de Shípov que
ahora estoy estudiando y estoy dando un nuevo enfoque al estudio de ciertas
aperturas y de ciertos ejercicios de cálculo gracias al consejo de Bernal. Pero
de todas esas disputas anteriores, que hoy vemos como anecdóticas, debo decir
que hay resultados de los que hoy se benefician todos los ajedrecistas
costarricenses: la idea de que todo se
gana en el tablero, en competencia leal y con reglas claras, que son principios
fundamentales muy bien internalizados en la comunidad. En ese sentido también hicieron su aporte
fundamental Oliverio Vargas, William Charpentier Morales, Francisco Cersosimo,
Gustavo Adolfo Trigueros, Eugenio Chinchilla, Mauricio Castro, Agustín Solano y
muchos otros que no nombraré porque la lista se alargaría por páginas.
Ahora bien, ya que usted hace una pregunta tan
mal planteada, sin presentar el contexto y claramente sugiriendo al lector una
respuesta equivocada u otra, me permitiré extenderme un poco en la respuesta.
Usted se refiere al Campeonato
Nacional Absoluto del año 1994, hace ya veinte años. Precisamente el límite de la fecha de
nacimiento de los participantes en el presente ciclo de Campeonatos Nacionales
de Categorías Menores: el Campeonato
Nacional Juvenil es para menores de veinte.
La mayoría de los jugadores actuales no sabe nada del tema o sabe muy
poco.
En aquel momento yo era el
Presidente de la Federación Costarricense de Ajedrez Organizado. El señor
Mauricio Castro Solano, actual Presidente de la Federación Central de Ajedrez,
era por entonces el Secretario. Vicepresidente
era el Licenciado Agustín Solano Cruz, abogado de profesión. En la Junta
Directiva de la FECODAO estaban también don Fernando Villegas, quien si no
recuerdo mal era por entonces el Presidente de la Asociación San Jorge de
Heredia. Doña Cecilia Quirós, de la
Asociación de Ajedrez de Corredores.
Johnny Chaves, el hoy célebre entrenador de fútbol, era el Tesorero de
la FECODAO. Bernal González Acosta
ocupaba una vocalía. El Fiscal de la
FECODAO era don Oliverio Vargas Villalobos.
Los acontecimientos relevantes
iniciaron con la formación de la Selección Nacional de Ajedrez que participaría
en los Juegos Deportivos Centroamericanos del año 1990, cuando todavía la federación
respondía por el nombre de Federación Costarricense de Ajedrez (FECODA) y el Presidente
por entonces era don Teodoro Minero, padre del Maestro Sergio Minero. Ya Sergio formaba parte de la Selección
Nacional por los parámetros de selección de la época. Mas fue imposible para Teodoro Minero y la
Junta Directiva de ese período inscribirlo como parte de la delegación
costarricense para ese evento, debido a la reglamentación propia de la
Organización Deportiva Centroamericana.
Sus gestiones ante el Comité Olímpico Nacional no fructificaron y le
hicieron saber que para que Sergio Minero pudiese participar en los Juegos
Centroamericanos con la bandera de Costa Rica debía primero adoptar la
nacionalidad costarricense. Debemos
recordar que el origen de la familia Minero es salvadoreño.
Así las cosas, cuando a finales
de 1993 la Junta Directiva que yo presidía le comunicó al Comité Olímpico
Nacional la formación de la Selección Nacional incluyendo el nombre de Sergio
Minero entre sus titulares, esta inscripción fue rechazada por las mismas
razones de 1990, por lo que nos vimos obligados a sustituirlo por el Ingeniero
Sergio Bermúdez Vives.
Entonces, el Maestro Minero
decidió aceptar el ofrecimiento de la Federación Salvadoreña de Ajedrez para
integrarse en su selección y así logró cumplir su sueño de jugar en los Juegos
Centroamericanos.
La reacción de un sector de la
comunidad ajedrecística nacional se hizo sentir. Primero, cuando apenas regresábamos de la
participación en los Juegos Centroamericanos y empezamos a organizar el
Campeonato Nacional Absoluto, tan temprano como el mes de enero de 1994, llegó
una carta de la Asociación Deportiva Universitaria solicitando una
investigación y que se tomaran ciertas medidas.
Desde ese momento, el tema pasó a manos del Vicepresidente Agustín
Solano Cruz por ser abogado y porque ya se comprendía que sobrepasaba la
capacidad de la Federación, que se debía recurrir a la Dirección General de
Educación Física y Deportes (DEFYD), que pasó a llamarse a partir de 1998 Instituto
Costarricense del Deporte y la Recreación.
En esa etapa de los
acontecimientos no contábamos con que se produciría el empate que usted
menciona en el primer lugar del Campeonato Nacional. Sin embargo, yo no participé en las sesiones
donde se habló de ese tema. Únicamente
me pronuncié expresando mi opinión como jugador y no como presidente cuando se
me llamaba para ese efecto. Y es claro
que los resultados finales, las decisiones tomadas en función las apelaciones
planteadas contra el match por William Charpentier Morales y Sergio Bermúdez
Vives, no estuvieron de acuerdo con mis posiciones expuestas ante la Junta
Directiva.
Y quiero que quede claro este
punto: en todo lo referente al tema del
Campeonato Nacional 1994, el Presidente de la Federación de Ajedrez fue el Lic.
Agustín Solano Cruz. Usted sabe que
Agustín es abogado y que su forma de hablar y razonar es de corte claramente
jurídico. Yo estoy seguro que en esta
labor se apegó estrictamente a los criterios de legalidad.
P/ A lo largo de lo vivido y visto, regálanos una descripción, un
perfil ajedrecista de Valdés, Minero, Bernal, jugadores éstos contemporáneos
tuyos…
R/ El Maestro Internacional
Leonardo Valdés es un ejemplo de superación personal. Inicialmente no era tan fuerte como los demás,
pero con perseverancia, disciplina y voluntad logró convertirse en un jugador
sumamente difícil de vencer. Tiene un
excelente repertorio de aperturas, pero creo que es el más dependiente de la
preparación casera de mi generación. Eso sí, tiene un profundo conocimiento
teórico de las tres etapas de la partida de ajedrez y si está relajado puede
jugar contra cualquier adversario así sea Gran Maestro. Es el compañero ideal en los torneos por
equipos, en el sentido de que es muy difícil que pierda una partida, lo cual le
da mucha tranquilidad a los demás a la hora de conducir sus propias partidas. En cierta forma, creo que desperdicia no poco
sus facultades de cálculo con ciertas variantes de apertura relativamente
simples y esquemáticamente repetitivas.
Por otro lado, creo que ha establecido una especie de barrera con los
demás seleccionados, por lo cual no siempre hay buenos entendidos. Ojalá que derribe esa barrera, porque estoy
seguro que él y yo podríamos pasar de una relación cordial a una de verdadera
amistad y de fructífera colaboración como colegas.
El Maestro Internacional Sergio Minero
es un jugador extraordinario, porque a pesar de sentirse muy bien en los
caminos conocidos de la teoría en su repertorio de aperturas, es capaz de
improvisar con gran acierto en terrenos desconocidos. Es muy peligroso porque encuentra recursos venenosos
con muchas jugadas de antelación y comprende muy bien el potencial dinámico de
las piezas. También es excelente compañero en los torneos por equipos por su
solidez. Es capaz de conducir partidas
en las que la igualdad se prolonga por muchas jugadas sin perder la paciencia
ni dejarse llevar por la impulsividad. Por falta de jugar torneos, ha perdido
un poco la voluntad de ganar partida tras partida y últimamente se conforma
mucho con las tablas, pero creo que eso se puede solucionar con dos o tres
torneos blitz. Debo reconocer que en
gran medida me formé como jugador gracias a la rivalidad competitiva que he
sostenido con él desde muy temprana edad. Él me obligó a aprender de muy
diversos tipos de posiciones y no son pocas las partidas de él que considero
modelos en su clase.
El Gran Maestro Bernal González
es un jugador atípico en nuestro país, porque su férrea voluntad por ganar
partidas es contagiosa y abrumadora.
Tiene un sentido del peligro muy bien desarrollado, pero su mayor virtud
es que siempre encuentra planes sólidos y recursos para poner dificultades a
sus adversarios. Es el más difícil de
vencer, porque incluso cuando está perdido parece jugar a ganar. En cierta forma, la vigencia que todavía
tenemos algunos jugadores veteranos en los torneos se debe a que él nos ha
infundido, conscientemente o no, la idea de que siempre se puede lograr
más. Quizá uno está tranquilo,
descansando después de pasar una etapa de torneos, y de pronto, con solo
conversar con él por unos minutos, ya uno queda pensando en la preparación para
los torneos que vienen dentro de algunos meses…
P/ En el aeropuerto de Oslo en la ida a Tromso charlábamos/discutíamos,
ud, Minero, Durán y yo, sobre el rol de la federación y el discurso tuyo sonaba
muy apasionado a favor del oficialismo; ¿tienen en nuestro medio los jugadores
de élite tomar partido y estar cerca del poder político para poder sobrevivir?
R/ Poder político en este país tienen
el Presidente de la República, algunos diputados, ciertos personajes y algunos
grupos de interés. El presidente de una
pequeña federación deportiva como la nuestra, lo que puede tener es mucha
voluntad. Lo importante es si esa
voluntad se encamina a lograr con pocos recursos el máximo provecho de manera
institucional. Debemos admitir que
Mauricio Castro tiene mucha voluntad y que tiene una visión, aunque no
necesariamente compartimos todos esa visión.
Creo que sí es capaz de ponernos a trabajar a cada uno en la trinchera
que le corresponde, sea como jugador, entrenador, árbitro, organizador de
torneos u otros, eso es una labor difícil pero empieza por la presidencia. No se puede negar que Mauricio Castro ha logrado
darle un perfil institucional a la FCA que no se había logrado en varias
décadas de tibios intentos. Por otro
lado, el jugador de élite, para poder sobrevivir, debe ser consistente en el
tablero, debe trabajar en su nivel de juego constantemente y debe reinventarse
cada cierto tiempo. Por último, si por
sobrevivir se refiere a conseguir recursos económicos para sostenerse, es claro
que el solo hecho de ser un jugador de élite no alcanza, nadie sobrevive en
Costa Rica con los premios de los torneos.
Debemos encontrar otras fuentes de financiamiento, sea como
entrenadores, árbitros, escritores, organizadores de torneos, y en ningún caso
de estos se necesita ser jugador de élite ni estar cerca del poder
político. Lo que se ocupa es hacer un
trabajo necesario y hacerlo bien, al menos hasta donde la capacidad alcance. A veces ese trabajo se hace para la FCA,
otras veces para Comités de Deportes, la mayoría de las veces es ejercicio
liberal de la profesión, si es que así se le puede llamar.
P/ 2014, Se marchó y te dejó bajo el árbol de ciprés un título nacional,
dinos tu impresión de ese torneo, del esquema bajo el que se juega, de los dos
poderosos extranjeros, de las ausencias de Valdés y Bernal en el mismo.
R/ Que quede claro: ningún título de
Campeón Nacional lo encuentra uno bajo un árbol de ciprés. Ganar un torneo, cualquiera que sea, es
difícil. El primer lugar lo ocupa sólo
un jugador y todos inician empatados en cero puntos. No importa eso de especular si faltó sutano o
mengano. Lo único que importa es quiénes juegan. Todos los rivales que tuve y que participaron en el Nacional son de
primera línea. El Campeonato Nacional es
un torneo con sus dificultades particulares, no es un torneo cualquiera. La tensión que se acumula durante el torneo
es tremenda (yo bajé aproximadamente ocho kilogramos durante el evento) y la
exigencia de los rivales es diferente a la que uno se encuentra en un torneo
abierto o en un torneo por equipos.
Usted sabe, porque ha estado relacionado con los Campeonatos Nacionales
en los que se ha invitado a Grandes Maestros, que no estoy conforme con la idea
tal como la han implementado. He
discutido con vehemencia tanto con usted como con su estrecho amigo Mauricio
Castro al respecto. También le recuerdo
que le presenté a la Junta Directiva documentos con mis objeciones y con
propuestas desde antes que se aprobara el actual formato de Campeonato Nacional
y luego insistí con otro documento.
Pero igual he participado en los torneos con
las condiciones dadas. La etapa final,
por ejemplo, debería tener tres grandes maestros invitados o ninguno. Dos invitados es hacer las cosas a medias. Esa
es mi opinión.
La etapa tres, no es
conveniente que sea de torneos cuadrangulares, donde la Federación es la que
pone en riesgo en pocas partidas que los mejores jugadores no clasifiquen. ¿Es
consecuente que en una final se inviten dos grandes maestros si en la etapa
anterior quedan por fuera varios de los mejores ratings internacionales? No lo creo, porque se trae a Grandes Maestros
no tanto por el supuesto fogueo de lujo para nuestros jugadores. Se les trae para elevar el promedio de Elo
para facilitar la obtención de normas.
Hasta ahora, solo se piensa en normas de Maestro Internacional, cuando
lo correcto es buscar normas de Gran Maestro.
Debemos buscar fórmulas en las que todos los ajedrecistas nacionales
tengan oportunidad de jugar al menos unas treinta partidas con Elo
internacional antes de llegar a la final nacional sin que se agoten en el
proceso. Y que precisamente los mejores
Elos sean los que llegan a jugar la final.
En el papel, se debería esperar que esto facilite un cambio de
generación de ajedrecistas en la selección nacional, cumpliendo con el criterio
de búsqueda de excelencia. En nuestro
limitado medio, hacer que tres partidas tengan “todo el valor del mundo” antes
de llegar a una final, lo que fomenta es internalizar la idea de que todo se
juega en una pequeña rueda de la fortuna. En 1997 yo me vi obligado a ganar
once partidas seguidas para poder llegar al primer lugar cuando terminó el
torneo, y con todo, tuve que jugar una final de desempate para quedar
Campeón. Los jugadores se curten en el
tablero, cuando se les exige constancia, no golpes de suerte.
Sergio Durán quedó eliminado en esa fase de
cuadrangulares pero demostró casta en la final al quedar Subcampeón Nacional. Y para finalizar, usted sabe que yo no estoy
de acuerdo con traer grandes maestros de manera que se facilite que un equipo
particular los contrate para el Campeonato Nacional por Equipos Liga Premier. Esto va en contra de los equipos que tienen
menor presupuesto, por lo que facilidades de este tipo deberían ser más
accesibles para la generalidad, o no darse del todo. Sé que ni usted ni
Mauricio Castro concuerdan conmigo, y concedo que ustedes tienen también
argumentos razonables. Pero
definitivamente hay que entrar a hacer análisis duros de los procesos y los
resultados. Voy a poner un ejemplo: si la fase 2 del campeonato nacional fue
denominada G64 porque debían participar sesenta y cuatro jugadores, ¿cómo se
puede sostener que fue un éxito una participación de menos de cuarenta? Sin mencionar que tampoco la fase 1 tuvo el
número esperado de jugadores.
Sobre los
dos “poderosos” grandes maestros, debo decir que contra ellos estamos en una
clara desventaja, todos los costarricenses.
Ellos están dedicados solamente a jugar el torneo, hospedados en un
hotel cercano al Estadio Nacional, con todas las comodidades. No solo se les paga por estar aquí, sino que
tienen acceso a los primeros premios.
Los recursos que se utilizan podrían tener mejores destinos. Los dos lugares que ellos ocupan en un torneo
de diez jugadores son dos lugares menos para los jugadores costarricenses que
tendrían opción al título. Yo sé que más de uno puede pensar que estoy molesto
porque normalmente ellos nos ganan a todos los ticos. Pero les debo recordar que el año antepasado
no perdí contra ninguno, tablas con el ruso y victoria contra el español.
Además, esta vez casi le gano al colombiano. Y el islandés que me ganó, bueno,
estaba avisado porque ya le había ganado en enero hace un año una partida. Incluso,
en el torneo 2014, tanto Durán y Minero empataron con el colombiano. Mauricio
Arias venció al islandés.
Por supuesto
que podemos tener resultados positivos contra los grandes maestros porque
tenemos nivel, pero eso no refuta lo que dije antes. Sacar resultados positivos contra los grandes
maestros son actos de gran heroísmo, porque ellos participan con grandes
comodidades que no se les brinda a los jugadores locales. En el caso de Durán y en el mío, viajamos
todo el torneo desde Cartago, superando la distancia y los
embotellamientos. Hay que meditar en
todo eso y debe ser ya. Hay que pensar
más en los jugadores que en las imágenes que se proyectan en pasionajedrez.com
o en federacióndeajedrez.com
P/ La suma de experiencias vividas y el conocerte tú mismo, ¿te hace ver
que es viable que puedas llegar a GM?
R/ Sí, es viable. Creo que es posible. He vencido a varios grandes maestros, y he
tenido buenos resultados con jugadores de alto rating en general. Pero más que los resultados, está el hecho de
que incluso las partidas que he perdido son en general de buena calidad. Creo que la mayor dificultad se encuentra,
como siempre, en conseguir los recursos necesarios para poder participar en
torneos internacionales que ofrezcan posibilidad de conseguir normas. En ese sentido, también nos ha faltado cierta
creatividad. Nos ha faltado buscar
fórmulas para sacar el mayor provecho de los recursos. Y no hablo particularmente de la FCA, sino
fundamentalmente de los jugadores. Por
ejemplo, en lugar de buscar cuatro tiquetes para cuatro torneos, deberíamos
lograr un tiquete para jugar cuatro torneos.
Ahora bien, quizá en algún momento logremos establecer un mecanismo
eficaz para buscar patrocinios adecuados, sin que los jugadores debamos hacer
desgastantes esfuerzos y podamos simplemente dedicarnos a la preparación y a la
participación.
P/ ¿Qué podemos esperar del campeón defensor Murillo para este nuevo año?
R/ Usted me conoce. Puede estar seguro de que el actual Campeón
Nacional seguirá siendo un jugador muy activo, presente en todos los torneos
que las fuerzas le permitan. Y que el principal afán de Alexis Murillo Tsijli
es jugar ¡Ajedrez del Bueno!
P/ Si tuvieras que apostar por alguna de las figuras emergentes de que en
su horizonte particular de ellos (Emmanuel Jiménez, Bryan Cuya, Sergio Durán)
está marcado el que sean campeones absolutos de CRC y quién lo logrará primero?
R/ Nadie tiene marcado ser Campeón
Nacional de Costa Rica. La categoría
para alcanzar el título la han tenido muchos jugadores, que han dejado huellas
profundas en el ajedrez costarricense, como son los Maestros Jorge Rovira Mas,
Eugenio Chinchilla Miranda y Francisco Hernández Basante. Los jugadores que usted menciona, los
Maestros Emmanuel Jiménez García, Bryan Solano Cuya y Sergio Durán Vega son por
supuesto buenos candidatos, pero cada uno de ellos debe superar no pocos
escollos. Emmanuel y Bryan no han tenido
ciertos resultados positivos que se esperaba de ellos. Todavía falta que
admitan que deben trabajar el doble o el triple. Un mal síntoma lo detecté en
la entrevista a Emmanuel Jiménez que usted publicó, cuando él afirma que aquí
no hay entrenadores de la categoría necesaria para progresar. Es inútil esa
afirmación, porque si no empieza con el esfuerzo decidido de entrenar de verdad
con los entrenadores disponibles, o solito como nos tocó a nosotros, no llegará
preparado para entrenar con otros cuando tenga oportunidad.
Sergio Durán es el más firme
candidato, porque es el que ha trabajado con mayor constancia hasta ahora. Pero también tiene que realizar un esfuerzo
monumental: admitir que debe modificar
sus hábitos de entrenamiento y cuestionarse profundamente su manera de jugar
ajedrez.
Muchas veces, el nivel de juego
es muy alto y se cree que pequeños ajustes facilitarán mejores resultados de
manera dramática. Por el contrario, debo
señalar que para superar los resultados actuales por medio punto, lo que se
necesita es cambios dramáticos en la preparación y en la concepción general del
juego del jugador. Quizá apagar la
computadora unos seis meses también le pueda servir.
P/ Todos los seleccionados varones y mujeres alabaron en Tromso tu
gusto y destreza culinaria, podrías ser un perfecto chef de primer nivel, en
que otra afición crees que puedes dar la talla, algo que no sabemos?
R/ Primero, gracias por el
cumplido. Ahora, déjeme pensar. A ver
¿Agricultor? ¿Diputado? ¿Cantante? ¿Sacerdote ortodoxo?...
P/ Leer o una buena película, ¿qué género de ambos te gusta?
R/ En general, prefiero leer sobre
política, derecho, historia y religiones que leer novelas. Pero sí me gustan mucho las novelas que
describen al ser humano en contextos culturales e históricos específicos. No me gustan ni la fantasía ni la ciencia
ficción. Mi autor favorito es Nikos
Kazantzakis. De la misma manera, las
películas que más disfruto son las que me transportan a épocas y vivencias
trascendentes de personajes. La magia de
“Lo que el viento se llevó” es muy superior a la de Harry Potter, por ejemplo.
R/ Sí, creo que puedo ser jugador
competitivo todavía un lustro o dos.
Aunque debo admitir que hay otras áreas del ajedrez en las que puedo ser
útil y quizá me dan mayor satisfacción: por poner un ejemplo, estoy trabajando
en el próximo libro sobre el ajedrez costarricense.
Sobre la próxima olimpíada, creo
que se van a producir algunos cambios en la formación de la Selección
Nacional. A pesar de ser el más veterano
de mi generación, creo que no seré el primero en salir de la Selección.
Por otro lado, mis planes y metas no
necesariamente están relacionados con la Olimpíada, por lo cual, después de
veintisiete años de ser seleccionado nacional (¿un record?) ya no me siento
aferrado a esa condición. Algo que me
gustaría, sin embargo, es tener la oportunidad de transmitirle a algunos
jugadores más jóvenes ideas positivas sobre lo que hay que hacer y lo que no
hay que hacer para que lleguen más lejos de lo que mi generación ha logrado.
P/ ¿Cómo describirías al
Costarricense promedio, gustos, filosofías, aficiones?
R/ Ese ejercicio ya lo realizó
Constantino Láscaris hace varias décadas, y su trabajo sigue vigente.
P/ Libertad de expresión permite
extremos como lo de la editorial francesa Charlie Hebdo, noticia de actualidad:
R/ Es lamentable, pero eso debe
hacernos reflexionar sobre el mundo que queremos heredar a las futuras
generaciones. Sobre la defensa de lo que
consideramos más sagrado en nuestro mundo occidental y sobre las terribles
amenazas que nos agobian. Paz,
tolerancia, libertad, democracia, Estado de Derecho: tan difíciles fueron los
avances y son tan frágiles…
P/ Uno de los segmentos que a la
web de todos le gusta explotar es la sección: “Retos” y le hemos propuesto al
campeón nacional de El Salvador el MI Carlos Burgos Figueroa, se enfrente a ti
en un match oficial a cuatro partidas elo FIDE, ¿que piensas al respecto y si
aceptas?
R/ Tengo un gran respeto y aprecio
por mi buen amigo, el Maestro Internacional Carlos Burgos Figueroa. Me gusta la idea y espero que se presenten
las condiciones adecuadas y se realicen los trámites que un magno evento como
este requieren. Un duelo de Campeones,
obviamente, pasa por las respectivas Federaciones, negociación correcta de
fechas y todo debe estar respaldado por fondos suficientes. Si se dan las condiciones adecuadas, habrá
match.
P/ ¿Cuando picas sobre: www.pasionajedrez.com que te genera?
R/ Nada en particular.






0 comentarios:
Publicar un comentario
Pasión Ajedrez News... el ajedrez de las noticias.